▲ El nombre del festival hace referencia al disruptivo compositor alemán Karlheinz Stockhausen, en la imagen.Foto Brian Eno News
Hernán Muleiro
Periódico La Jornada
Lunes 3 de agosto de 2026, p. 8
La Ciudad de México será anfitriona de una versión local de Woodstockhousen, festival que se ha desarrollado en locaciones tan poco convencionales como la música que busca difundir desde 2013.
Su nombre combina al legendario festival de Woodstock con el apellido del célebre y disruptivo compositor alemán Karlheinz Stockhausen. Su primera edición mexicana se materializará el 15 de agosto en Luzy, Lisboa 46, Colonia Juárez.
Según su sitio web, la misión del festival es difundir “artistas emergentes y establecidos, regionales e internacionales, mostrando prácticas diversas de música experimental, video cinestésico y performance”.
Entre los invitados locales se encuentra Sebastián Rojas, tecladista, cantante y productor, que reivindica junto a su banda un historial de canciones electrónicas en español, con texturas atmosféricas de factura urbana. Su disco En La Orilla (2025) fue editado por el sello peruano Buh Records.
Encabeza el cartel el saxofonista Germán Bringas, lo que es justo simplemente considerando su perseverancia organizando conciertos de música libre en la colonia Portales todos los sábados. En su disco Túnel Hacia Ti (2025), se puede apreciar cómo su versión del free jazz excede a los instrumentos de viento y muestra su maestría en sintetizadores. También estará Fausto Orellano, practicante de la desconstrucción de la guitarra eléctrica, que incorpora la manipulación de cintas a su concierto unipersonal.
Los músicos internacionales que serán de la partida incluyen al artista de ascendencia pakistaní Shahzad Ismaily, instrumentista y hacedor de música tan personal que desafía los preconceptos de la mal llamada “música del mundo”.
Al comando de un teclado Moog, Shahzad puede incorporar un sonido shoegaze a la rica raíz de medio oriente. Su extensa discografía incluye colaboraciones junto al guitarrista y compositor Marc Ribot y al grupo experimental Secret Chief 3, junto al guitarrista de Mr Bungle, Trey Spruance.
Electrónica no bailable
La obra de Ka Baird, compositora y docente de Nueva York, está más inspirada en las crisis que un proceso imitativo de aprendizaje. Integrante de las indescifrables Spires That In The Sunset Rise, Baird comparte con los otros integrantes del festival una búsqueda propia dentro de la electrónica no bailable. Baird le explicó a la revista 15 questions: “Además de la profundidad espiritual de las máquinas, pienso constantemente en lo que llamo electrónica primal, algo básico y crudo, como joder con los timbres y parámetros de un sólo oscilador. Creo que la electrónica se ha convertido parte del vocabulario folclórico de la actualidad”.
Completa la programación Ximena Bedoya, que tiene un uso disonante de la Steel guitar, en el que aplica tecnología para lograr resultados opuestos a los que se asocian comúnmente con este instrumento, como robots que realizan movimientos mínimos sobre la guitarra.
Además de la diversidad que se escuchará en un sólo día, es remarcable que el festival Stockhausen vaya a suceder en una Ciudad de México donde los festivales musicales quedaron asociados a las dos o tres productoras que manejan el mercado.
