▲ Nick Rhodes (en la imagen) es el único miembro que ha formado parte de la banda de Birmingham desde su fundación, hace cerca de 50 años.Foto tomada del Facebook del artista
The Independent
Periódico La Jornada
Martes 4 de agosto de 2026, p. 9
Durante casi 50 años, Nick Rhodes fue el dandi carismático e innovador de Duran Duran.
Desde su formación en Birmingham hace medio siglo, Duran Duran vendió 100 millones de discos y continúa llenando salas de conciertos en su actual gira por Reino Unido y Europa.
Rhodes, el único miembro que siempre ha estado presente en la banda, se tomó un descanso de la gira para participar en una entrevista sincera y extensa con Geordie Greig, redactor jefe de The Independent, para la cadena Independent TV.
Vestido con pantalones negros y chaqueta de seda, se desliza por el pasillo del Café Royale, antes de dirigirse a la suite dome, el ático de la ciudad, para su entrevista a mitad de la gira.
Hubo un par de periodos en los que Duran Duran estuvo a punto de separarse y tomar caminos distintos, pero el consejo que Jagger le dio a Rhodes a mediados de los años 80 fue crucial.
“Mick me miró y me dijo: ‘Sabes que de verdad tienen que permanecer unidos, ese es su futuro’. Tenía razón, porque todo podría haberse desmoronado en aquel momento.”
No sólo se aseguró de que la banda permaneciera unida, sino que también se alejó del ingrediente más destructivo del rock: las drogas; aunque no sin antes presenciar los estragos que pueden causar. Afirmó que su mente creativa hiperactiva fue una ventaja.
“Las drogas nunca me han atraído mucho. Mi mente va demasiado rápido. Nunca puedo relajarme, así que lo último que quería era un montón de drogas. Probé algunas y no me sentaron bien. Además, soy un poco obsesivo con el control, así que la idea de tomar algo sin saber qué va a pasar me resulta totalmente desagradable. He estado en contacto con muchas drogas y he visto sus efectos.”
La banda se vio inmersa en un mundo donde las grandes estrellas de la música pasaron de ser héroes (en la pared de su habitación de la infancia había imágenes de David Bowie) a convertirse en amigos. “Cuando vi a David Bowie, ya no quería ser astronauta ni mago, dos de mis primeros sueños. Quería ser músico”.
Rhodes no sólo cambió su apellido de Bates, sino también el color de su cabello y el rumbo de su carrera. “David era un gran amigo, un intelectual y divertidísimo. Me caía muy bien porque nunca me decepcionaba”.
Cuando Rhodes conoció a Andy Warhol en Estados Unidos, Duran Duran era todavía una banda británica desconocida que intentaba emular a The Beatles y triunfar en América. Warhol quedó fascinado con la imagen de los jóvenes de Midlands, que lo miraban con admiración, y dejó constancia de su fascinación en sus diarios.
Rhodes dice: “Éramos unos chicos jóvenes de Birmingham en Nueva York, y al minuto siguiente estábamos en Andy’s Factory”.
La princesa Diana era otra famosa admiradora de Duran Duran. Poseía sus discos y copias firmadas por ella con letra infantil que se vendieron en subasta terminaron siendo regaladas a sus dos hijos, William y Harry. “La conocimos varias veces”, dice Rhodes. “Era una gran fan. Solía verla por Chelsea”.
El hecho de haber superado los 60 años no le ha impedido usar su característico delineador de ojos negro. Disfruta de los 10 minutos que le lleva cada día: “Me gusta la rutina. Me miro al espejo y pienso: ‘Se ve un poco cansado’”. Bromea: “¡Con un poco de delineador se disimula todo!”.
El talento artístico de Rhodes, antiguo estudiante de arte, va mucho más allá de la música, la moda y el cine, abarcando la fotografía y el arte pop, razón por la cual ha publicado un libro de arte abstracto, titulado Interference , que fue objeto de una exposición en Londres, y sus fotografías se han publicado en revistas como Tatler .
Rhodes, que ahora tiene 64 años, estuvo casado durante ocho años con Julie Anne Friedman, a quien, curiosamente para una banda cuyo videoclip más famoso, Rio, se filmó en un yate, conoció en una fiesta en un yate. La pareja tuvo una hija, que ahora ronda los 30 años. Desde entonces, Rhodes ha tenido varias relaciones con mujeres, pero no se ha vuelto a casar.
Como una de sus posesiones más preciadas: una gran colección de etiquetas de queso. La heredó de su padre. Rhodes se ríe: “Incluso las había clasificado según el peso del queso y los colores; tenía algo realmente fabuloso”.
Una alquimia especial
Rhodes ha recorrido el mundo del rock durante medio siglo como uno de los primeros en utilizar el sintetizador y, para algunos, el más grande.
Él dice: “Lo trato como si fuera una orquesta. Puedo tocar cualquier instrumento (en él)… como una flauta, un bombo grande o un violín. Puedo crear texturas y construir un arreglo dentro de las canciones…”.
Forma parte de la alquimia especial de Duran Duran que Rhodes encarne su estilo musical y de moda, permaneciendo en silencio y parcialmente oculto tras su teclado sintetizador durante los conciertos, mientras el dinámico vocalista y “líder” Simon Le Bon es su rostro oficial más visible.
Rhodes recuerda el momento en que escuchó cantar a Le Bon por primera vez: “Habíamos tenido varios vocalistas. Pero cuando entró y cantó una nota, pensé: ‘Eso es. Él es el indicado’”. Era obvio que Le Bon era como Jagger, Bowie y Freddie Mercury, dice Rhodes, “único y distintivo; Simon tenía eso”.
Rhodes es el custodio oficial del extenso y exótico vestuario que la banda ha lucido a lo largo de los años. Menciona el artista que le encantaría que formara parte de una exposición en el V&A, similar a la exitosa muestra del museo dedicada a David Bowie, su figura de inspiración.
