Phil Collins, uno de los músicos más influyentes de las últimas décadas y autor de éxitos como “You’ll Be in My Heart”, canción con la que ganó el Oscar por la banda sonora de Tarzán, ha confesado que estuvo a punto de morir en 2024 como consecuencia de sus problemas de alcoholismo. El cantante y compositor británico ha relatado por primera vez la gravedad de aquel episodio en una entrevista concedida a The Times, en la que explica que sufrió un fallo multiorgánico y que incluso su familia llegó a plantearse si debía mantenerse con soporte vital.
El que fuera líder de Genesis fue ingresado inicialmente en un hospital de Suiza para tratar su adicción al alcohol. Aunque recibió el alta tras una primera hospitalización, su estado empeoró poco después y tuvo que regresar al centro sanitario, donde fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos. Durante aquella segunda estancia, que duró unos siete meses, estuvo prácticamente inconsciente y la situación llegó a ser crítica.
“Mis órganos se estaban paralizando”
Phil Collins ha confesado que casi no tiene recuerdos de aquellos días debido a la gravedad de su estado. “Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando”, explicó el artista. Según su testimonio, la situación era tan delicada que muchas personas acudieron al hospital convencidas de que sería la última vez que podrían verle con vida.
“La gente venía a despedirse. Pero no recuerdo que vinieran. No tenía ni idea de lo que estaba pasando. Todos estaban preocupados por si no volvían a verme. Todo podría haber salido terriblemente mal”, relató el músico. También desveló que sus cinco hijos permanecieron a su lado durante aquellos momentos y que incluso mantuvieron conversaciones sobre la posibilidad de mantenerle conectado a soporte vital si su estado seguía empeorando.
El cantante reconoce que fue consciente de la magnitud de lo ocurrido únicamente después de recuperarse. “Tuve mucha suerte de salir vivo de aquello”, afirmó. Desde entonces, asegura haber dado un giro radical a su vida y sostiene que no ha vuelto a consumir alcohol, una decisión que considera fundamental para su recuperación.
La puerta sigue abierta a volver a la música
Los problemas derivados del alcoholismo no han sido los únicos obstáculos de salud a los que ha tenido que enfrentarse el músico británico en los últimos años. Ademas, también tiene muchas limitaciones físicas en parte por las cinco operaciones de rodilla que ha tenido, más allá de otros problemas que le obligaron a poner fin a su actividad habitual sobre los escenarios. De hecho, estas complicaciones marcaron especialmente la última gira de Genesis, en la que actuó sentado debido a sus dificultades de movilidad.
Pese a todo, el artista se ha mostrado optimista sobre su estado de salud y asegura que se encuentra “más sano de lo que había estado en mucho tiempo”, unas palabras que sus fans entienden como una posibilidad de volver a los escenarios.
Cuando fue preguntado por esa posibiulidad, Collins respondió con prudencia, pero sin descartarla. “Me lo plantearía, sí”, señaló. El compositor explicó además que continúa trabajando en nuevas ideas musicales y que tiene varias canciones en desarrollo. “Hay cosas que están a medio desarrollar y un par de ellas que están terminadas. Hay cosas en las que puedo meterme de lleno para empezar a trabajar”, afirmó, dejando abierta la posibilidad de que, tras superar el episodio más duro de su vida, todavía pueda escribir un nuevo capítulo en una de las carreras más exitosas de la música.
